«¡Gracias por ser parte de esta misión!» – Mensaje del padre Guillermo Striebeck

¡Gracias por ser parte de esta misión! Es un gran proyecto el que el Señor nos encomienda a través de la construcción de la nueva Iglesia de la Transfiguración de Montevideo, que nos permitirá dar a conocer el Evangelio y extender el Reino de Dios en esta zona de la ciudad. Ofrecer un espacio donde […]
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¡Gracias por ser parte de esta misión! Es un gran proyecto el que el Señor nos encomienda a través de la construcción de la nueva Iglesia de la Transfiguración de Montevideo, que nos permitirá dar a conocer el Evangelio y extender el Reino de Dios en esta zona de la ciudad. Ofrecer un espacio donde vivir las celebraciones de la Santa Misa y la adoración a Jesús presente en la Eucaristía es una oportunidad que abrirá la puerta para la evangelización de muchas familias, acercándoles la posibilidad de conocer a Jesús o de reencontrarse con Él, por el poder del Espíritu Santo.

Tenemos la certeza de que el Señor se hizo presente desde el día 1 de este proyecto y hemos tenido la gracia de ver cómo, poco a poco, esta obra se ha ido gestando, edificando y preparando para tomar vida, con la ayuda del trabajo en equipo de los miembros de los distintos programas de la Asociación San Juan Apóstol, quienes, con gran entusiasmo, se organizaron en diferentes comisiones, colaborando con su tiempo, y ofreciendo sus talentos y oraciones.

En los últimos días se ha avanzado con el movimiento de tierra y en los próximos meses, Dios mediante, esperamos dar comienzo a la obra. Sabemos que ésta será una construcción continua, en la que iremos cooperando, y que esta vida no nos alcanzará para ver su dimensión real, ya que serán muchas las personas que a lo largo de las generaciones tendrán la oportunidad de acercarse a esta iglesia, recibir los sacramentos, encontrarse con Jesús y seguir su camino. Confiamos en que será un lugar de oración y de crecimiento espiritual, en comunidad, que nos preparará para la misión… Y que servirá para ayudarnos a hacer realidad lo que Jesús nos pide: «vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia” (Mc 16,15).

Le pedimos al Señor que desde allí pueda irradiarse la alegría del Evangelio, esa que abre nuevos horizontes de esperanza, para transformar la realidad, desde la fe.

Gracias, y contamos con sus oraciones.